Eco del 1er Foro de Zadig-Viena

 

 

Gil Caroz*

 

Inspirado por el aliento dado por Jacques-Alain Miller estos últimos meses, un comité del Seminario psicoanalítico de Viena (1) (VPS) se ha movilizado de manera notable en la organización del primer Foro de Zadig-Viena.

Se celebró el 9 de septiembre, bajo el título: «El miedo al extranjero: discurso o segregación», en la Brotfabrik –antigua y grande fábrica de pan, que había pertenecido con anterioridad a una familia judía, y convertida desde el 2009 en un centro cultural que acoge varias instituciones de arte moderno. Una veintena de oradores (2) respondieron presente al llamado de participar, enviado a cada uno, uno por uno.

En Viena, antigua capital del Imperio austrohúngaro en las puertas de Europa hacia el oriente, la sensibilidad al tema del extranjero viene de lejos. Ella ha sido renovada recientemente cuando los habitantes se encontraron en primera línea para acoger las últimas grandes oleadas de migrantes hacia Europa occidental (3). Esto fue tangible durante el Foro.

Los intercambios fecundos relativos a los temas de identidad y de identificación, así como el miedo al extranjero permitieron interrogar los orígenes del odio. La instrumentalización política de los miedos fue planteada, así como los efectos nocivos de algunos usos del lenguaje.

Fue al final de la noche que se reveló con fuerza el monstruo de una verdad local conocida por todos. Pudimos escuchar que Austria vive aún bajo los espectros del nazismo durante la Anschluss. En 2015, el periodista Peter Blau había testimoniado en Lacan Cotidiano (4) del hecho que Austria está rezagada con respecto a lo que se hizo en Alemania bajo el nombre de Vergangenheitsbewältigung, es decir un trabajo de elaboración permitiendo asumir el pasado, asumir lo que fue cometido por el Estado durante la Segunda Guerra mundial. La cuestión del pasado nazi de Austria fue planteada en los años 1985-1986 en el momento del «caso Waldheim», pero el trabajo de desnazificación está hoy en día lejos de ser cumplido. Tenemos los signos más claros. Por referéndum, las elecciones legislativas, que tendrían lugar en 2018, se adelantaron un año al 15 de octubre, en el contexto de una importante pérdida de velocidad por parte de los tradicionales partidos de centroizquierda (Partido Socialdemócrata de Austria- SPÖ) y centroderecha (Partido del Pueblo Austríaco- ÖVP). Notamos una ascensión remarcable del Partido de la Libertad de Austria (FPÖ), partido populista de extrema derecha dirigido entre 1986 y 2005 por el notorio negacionista del Holocausto Jörg Haider, quien tenía una inquietante ideología que converge con la de los enemigos de la raza humana. Por lo tanto, observamos los efectos preocupantes de la ausencia de desnazificación en grandes fracciones de la sociedad austriaca.

Entendemos la preocupación expresada por el presidente austríaco Alexander Van Bellen en su mensaje de apoyo dirigido al Foro. Hizo hincapié en la importancia de una “Europa unida que sacó lecciones de las guerras y de las ideologías inhumanas”, recordando que en los días del nacionalsocialismo el psicoanálisis fue estigmatizado como “ciencia judía” y que Freud se vio obligado, con otros psicoanalistas, a huir del régimen que se había vuelto totalitario. La necesidad es tanto más obvia, añade el presidente, que hoy en día los psicoanalistas, en cooperación con otras fuerzas democráticas e intelectuales, entablen un debate más allá del populismo y por una Europa libre.

También entendemos la preocupación expresada por Thomas Reindl, miembro del SPÖ, presidente del Consejo de la Ciudad de Viena, presente en el Foro como representante del alcalde. Destacó el momento de crisis que estamos viviendo en Europa y más particularmente en Austria.

Pero la situación no es sin esperanza. 360 participantes asistieron al Foro Zadig en Viena. La mayoría de ellos no suspendieron su presencia durante todo el evento, desde las 6 de la tarde hasta la medianoche -sin molestarse en salir, a diferencia de las costumbres locales, antes de la hora en que los restaurantes ya no dan la bienvenida a los clientes. Los ecos que recibimos de los ponentes y del público muestran la importancia de este evento sin precedentes. Así hubo respuesta a la iniciativa de este primer Foro, más allá de la pequeña comunidad analítica. Este es un signo de que un real ha sido tocado en Viena, un real que llama a ser tratado en urgencia. ¿Quién dará a conocer un deseo decidido de tomar la continuación de la acción? Los psicoanalistas austríacos del VPS dieron un primer paso. No tienen más elección que continuar.

*Psicoanalista, miembro de la AMP (ECF)

 

1: El Seminario Psicoanalítico de Viena  (VPS) es una colaboración entre el Neues Lacansches Feld Österreich (Nuevo campo lacaniano de Austria) y el Campo freudiano. Esta colaboración fue iniciada por Jacques-Alain Miller en 2014.

2: Invitados: Isdeh Charim, Erhard Busek, Kurt Langbein, Paul Lendvai, Hosea Ratschiller, Wolfgang Petritsch, Gudrun Harrer, Michael Genner, Tina Leisch, Heide Schmidt, Stephan Schulmeister, Andreas Peham, Birge Krondorfer, Casper Einem Beckermann, Marwa Sarah, Josef Hader, Gregor Seberg, Virgil Widrich. Ponentes del campo freudiano: Lilia Mahjoub, Avi Rybnicki y Gil Caroz.

3: “Asumir su pasado”, entrevista con Peter Blau por Gil Caroz, Lacan Cotidian, n° 536, 20 octubre 2015.

4: Ibid.

Traducción: Magda Gómez

Carta del Presidente Federal de Austria

(Leída en la apertura del Foro Zadig-Viena)

 

El presidente Federal

Alexander Van der Bellen

Estimados participantes del foro “El miedo al extranjero -segregación o discurso”,

Señoras y Señores,

Es un gran placer darles la bienvenida esta noche. Cuando Avi Rybnicki me habló de la intención del “Seminario Psicoanalítico de Viena” de organizar este evento, inmediatamente despertó mi interés. Los temas que están a punto de abordarse representan en gran parte los principales desafíos que enfrenta Europa hoy en día con carácter de urgencia. “Los otros” y “el extranjero”, es un tema político que se ha vuelto casi omnipresente desde hace algún tiempo. El hecho de que estas dos nociones suscitan sospecha y temor se debe principalmente a los debates políticos y a las formas sin escrúpulos de explotar estas cuestiones en política. No hay duda de que la inmigración y todas las diferencias culturales y religiosas relacionadas son un verdadero desafío para la política y para nuestra sociedad como tal.

Señoras y señores, en primer lugar, quiero dejar claro que no creo que sea prudente negar o minimizar los temores, las preocupaciones o las tensiones dentro de la sociedad. También creo que todos nosotros -y esto es particularmente cierto para los políticos- debemos enfrentar estos problemas en el marco de un debate serio. Tenemos el deber de destacar y promover las posibilidades y perspectivas de una integración exitosa.

Aquellos que agitan el miedo o incluso lo alimentan para sacar provecho de él en la política nos llevan inevitablemente a un callejón sin salida. Nuestros debates y reflexiones sobre este tema deben realizarse respetando la dignidad humana y los derechos humanos, así como los valores de la democracia y la solidaridad, es decir, en el espíritu de una Europa unida que ha aprendido las lecciones de las guerras y delas ideologías inhumanas. La Unión Europea es la respuesta a la historia asesina del siglo pasado. Por lo tanto, debemos aportar las respuestas europeas correctas a los nuevos retos de nuestro tiempo.

Permítanme explicar también otra idea muy importante en mi parecer: el psicoanálisis fue inventado aquí en Viena por Sigmund Freud. En los días del nacionalsocialismo, este último, así como muchos otros psicoanalistas, tuvieron que huir de un régimen totalitario. El psicoanálisis fue estigmatizado como “ciencia judía” –esto implicaba también todo pensamiento libre. Por esta sola razón me parece claro que los psicoanalistas de hoy, en cooperación con otras fuerzas democráticas e intelectuales, están comprometidos con un amplio debate más allá del populismo y hacia una Europa libre y respetuosa de la dignidad de cada ser humano.

Acojo con beneplácito las iniciativas constructivas de la sociedad civil como el evento de esta noche. La idea de un debate multidisciplinario con artistas, políticos y otras personalidades me parece particularmente importante.

Les deseo un fructífero debate y un preludio exitoso de su compromiso en favor de una Europa de paz y humanidad

 

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