La verdad del hombre está en la lengua

 

*Katty Langelez-Stevens

 

En su ensayo sobre la lengua del tercer Reich (LTI), Viktor Klemperer avanza la tesis que apoya su investigación. Ésta hace eco de forma extraña con la de Freud que fue su contemporáneo, aunque no parezca que lo haya leído. Esta tesis es la que Lacan extrae de la obra de Freud para tomarla como hilo conductor y convertirla en el eje de su enseñanza.

Klemperer hace referencia a la famosa frase de Talleyrand según la cual la lengua existe para disimular los pensamientos del diplomático y la recusa: “La verdad es exactamente lo opuesto. Lo que uno quiere realmente disimular, a los demás y a sí mismo, es también lo que lleva en sí mismo inconscientemente, la lengua lo pone en evidencia. Éste probablemente también sea el sentido de la sentencia: el estilo, es el hombre; las declaraciones de un hombre pueden ser falsas, el estilo de su lenguaje revela su ser.”(1)

Para Freud, el inconsciente se desvela en las palabras, las frases que el sujeto dice u olvida: los lapsus, las denegaciones, el olvido de palabras. Lacan interpreta la obra de Freud a partir de este punto y declara en sus Escritos que el inconsciente está estructurado como un lenguaje. La fórmula que Klemperer toma del conde de Buffon, “el estilo, es el hombre”(2) es parodiada por Lacan a partir de 1966 cuando dice en la apertura de sus Escritos : “el estilo es el hombre mismo”. Lacan precisa que, si el estilo es mandado por el Otro a quien el sujeto que escribe se dirige, no es suficiente para hacer un estilo. A partir de 1966, Lacan propone una definición del estilo que aparta al sujeto para centrarse en el objeto como condición de la posibilidad de un estilo, cuando el sujeto acepta someterse a él borrándose (3). Al final de su enseñanza, el estilo se convierte en la firma del goce del sujeto a través del síntoma, su marca imborrable.

Entre 1933 y 1945, Viktor Klemperer mantuvo un diario en el que primero tomó nota de las pequeñas y grandes preocupaciones que marcaron el día a día de su vida de judío, esposo de una aria, en Dresde. Rápidamente, notó cómo la lengua se vio profundamente transformada por la llegada de Hitler al poder, estas modificaciones fueron voluntarias y testifican de una voluntad de adoctrinamiento del pueblo. Él mismo constata que es muy difícil resistirse. Esta OPA sobre la lengua alemana fue orquestada por Goebbels, maestro de la propaganda del tercer Reich. La obra de referencia que le sirvió de base, si no de biblia, es “Mein Kampf” de Hitler, él mismo puesto en posición de dios.

A partir de esta tesis de Klemperer y la de Freud, hoy podemos extraer una lección para destapar, entre líneas y palabras, los lobos que se disimulan bajo las apariencias de servidores dedicados al pueblo.

*Miembro de la AMP (ECF)

Traducción: Alba Cifuentes Suárez

Foto seleccionada por el editor del blog.

  1. Viktor Klemperer, LTI, La langue du IIIè Reich, AlbinMichel, 1976.
  2. «Las obras bien escritas serán las únicas que pasarán a la posteridad: el caudal de los conocimientos, la singularidad de los hechos, la novedad misma de los descubrimientos, no son garantía segura de in Si las obras que los contienen no tratan sino de nimiedades, si están escritas singusto, sin nobleza y sintalento, perecerán, porque los conocimientos, los hechos y los descubrimientos se escapan fácilmente, se desplazan y huyen hasta ser empleados por manos más hábiles. Estos son exteriores al hombre; en cambio, el estilo es el hombre mismo. El estilo no puede, pues, ni robarse ni transferirse ni alterarse; si es elevado, noble, sublime, el autor será igualmente admirado en todos los tiempos, pues solo la verdad es duradera y aun eterna.» Georges-Louis Leclerc, conde de BUFFON, Discurso sobre el estilo. Discurso pronunciado en la Academia francesa el 25 de agosto de 1753. http://www.scielo.org.co/pdf/rei/v16n31/v16n31a15.pdf
  3. Bruno Miani, « L’actualité du style dans la psychose », article paru sur http://www.causefreudienne.net/lactualite-du-style-dans-la-psychose/

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