DISCURSOS QUE MATAN

Forum europeo organizado por Zadig en Bélgica

 

 

En la l’Universidad Saint Louis, Bruselas

1 de diciembre de 2018

Forum Europeo organizado por los psicoanalistas de Zadig en colaboración con la Red Interdisciplinariedad-Sociedad (RiS) de la Universidad Saint Louis, con el apoyo de la École de la Cause Freudienne (ECF) y de la New Lacanian School (NLS), bajo los auspicios de la Euro Federación de Psicoanálisis (EFP)

Todo el mundo –si tal expresión es sostenible– quisiera sin duda que los campos de concentración no hayan sido más que un horror sin mañana. El Dr. Lacan, por su parte, no se hacía ilusiones y consideraba que su emergencia, que constituye una ruptura en la Historia, representa la reacción de precursores respecto a las transformaciones sociales engendradas por la mundialización y provocadas por la ciencia. “Nuestro porvenir de mercados comunes –escribía– tendrá su contrapartida en una expresión cada vez más dura de los procesos de segregación”. [1] En eso estamos, hoy en día, en Europa. El borramiento de la fronteras geográficas y culturales tiene como contrapunto una escalada de los enunciados promovidos por los enemigos del género humano en los años 30 del siglo pasado. Dichos enunciados se han propagado, banalizándose, en los discursos ambientes que fundan el vínculo social. Su consecuencia es un rechazo radical del extranjero mediante acciones violentas y criminales que se han convertido en cotidianas.

Hay, por tanto, discursos que matan. Su carácter es insidioso porque no tiene nada de vehemente. No llaman a la matanza, su lengua es plana, políticamente correcta. Se presentan como la expresión de necesidades indiscutibles escritas en los astros. No se dice que haya que cerrar las fronteras del continente y dejar que se ahoguen los migrantes en el mar. Se dice más bien: “No se puede acoger a todo el mundo, ¿no es cierto?”. La acción criminal de no asistencia a personas en peligro se camufla detrás de una ética legalista: “Me limito a aplicar la ley”.

Peor aún. Estos discursos no son de odio. Son fríos y racionales, operan en nombre del bienestar de las naciones. Los agentes de estos discursos que matan se presentan como grandes servidores del Estado, incluso como héroes modernos que sacrifican su humanidad para cumplir con su deber. Pretenden que se limitan a decir y hacer lo que todo el mundo piensa. De hecho, ponen las pulsiones mas asesinas al servicio de un sedicente bien común. Nada es más fácil que movilizar estas pulsiones, ya que forman parte de nuestra humanidad. Pero apelando a ese mal que reside en cada uno de nosotros, se hace mofa de la dimensión ética. Ya que el hecho de que todos podamos tener fantasmas asesinos no justifica hacerlos efectivos.

Dejándose adormecer por estos discursos que banalizan lo peor, se corre un gran riesgo de hacerse cómplices. En el Forum Europeo del 1 de diciembre de 2018, trataremos de desbanalizarlos, mostrando su alcance diabólico. Estas ideologías que pretenden ser neutras, pero que son criminales en sus consecuencias, no pueden incluirse entre los elementos legítimos de la democracia. Se trata, pues, de producir un discurso que resista y combata los discursos que matan.

[1] Lacan, J., “Proposición del 9 de octubre de 1967 sobre el psicoanalista de la Escuela”, Otros Escritos, Buenos Aires, Paidós, 2012, p. 276.

Gil Caroz

Por el Comité Organizador del Forum

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