Nueve razones para entender el terrorismo islámico

 

Pastor Gato Cisneros*

 

1-El Terrorismo islámico conocido como yihadismo o terrorismo yihadista no es una enfermedad mental ni una psicopatía, es un proceso que tiene antecedentes sociológicos, de convivencia e integración a las sociedades occidentales. Son fundamentalmente Jóvenes nacidos entre dos culturas carentes de proyectos de vida, con un discurso fatalista del futuro, sin aspiraciones y sin arraigo social. En Europa se han configurado unas generaciones perdidas, nacidas en el desarraigo migratorio y bajo un fracasado programa de inserción social a la sociedad democrática liberal. No obstante, los yihadistas suelen aprovecharse de enfermos y criminales para sus fechorías.

2- No se nace ni es la religión el motivo central, la religión es un medio del cual se apoyan los yihadistas para la captación a jóvenes que sienten un vacío interior y un porvenir difuso, aprovechado por los reclutadores en su ideologización extremista y violenta. Estos jóvenes vulnerables se han criados entre dos culturas, no se sienten nacionales, ni con sentido de pertenencia local ni nacional y pelear por la yihad en Siria o en un país occidental es su redención.

3- Sociedad, asociaciones, políticos, Administraciones Públicas, Gobiernos y el sector privado pueden contribuir a frenar las captaciones a jóvenes por la yihad criminal, con medidas de integración social, económicas, educacionales y laborales. así como mejorar el entorno social donde viven y darle mayor visibilidad en todas las esferas de la sociedad occidental. Se calcula que en España uno de cada cinco jóvenes ni estudian ni trabajan y quedarán excluidos del mercado laboral.

4- Las cárceles deben ser reestructuradas para trabajar con los jóvenes que entran a ellas por otras causas y salen captados o radicalizados. Casi el 100% son hombres musulmanes entre 18 y 35 años, que no eran fanáticos, pero si pertenecían a la segunda o tercera generación residentes en un país occidental de origen y de esos se calcula que en su mayoría puedan ser captados o afines a la yihad.

5- Las redes sociales permiten rápidamente difundir los mensajes del terrorismo yihadista con quienes están curiosamente interesados en averiguar sobre ella. Su retórica en las redes sociales es la deshumanización del enemigo, (los occidentales) que se convierten en «perros e infieles, sin ningún valor como seres humanos», por lo que deben ser asesinados

Las instituciones públicas, privadas y ONGs deberán diseñar una contundente estrategia en las redes contra esta «Guerra terrorista, global, tecnológica y religiosa» y las campañas de captación. Es imprescindible hacerle frente, no solo en internet sino en su entorno y escuelas.

6- No es sólo el eficiente trabajo de los servicios de inteligencia y contrainteligencia los que deberán luchar contra esa lacra, sino toda la sociedad en la que vivimos, debemos entender que estamos en medio de una guerra criminal-asimétrica y urbana que nos compromete a todos los ciudadanos del mundo, especialmente a Occidente.

7- Existen personas más propensas que otras para ser captadas. La fragilidad identitaria es un elemento clave para los extremistas, que los convierte en sentimientos de humillación y prejuicio para el adolescente que busca en la venganza violenta la vía para resolver esa causa, o esa herida identitaria, así es como Dáesh vende su Califato y su método esencial a los radicalizados.

8- La pobreza no es una causa lineal de la radicalización, la desigualdad si, además de ser poco atractiva en sí misma como dice Tony Judt en su libro «Algo anda Mal», se corresponde con problemas sociales patológicos, como las drogas, la inseguridad económica, las deudas personales, el embarazo juvenil, el desempleo, las poblaciones carcelarias, entre los prejuicios y complejos que generan las diferencias sociales.

9- Dentro de los factores sociodemográficos, encontramos una amplia «diversidad de edades, cualificaciones profesiones, situaciones familiares y estatus legal de residencia» Aunque resulta evidente que existen diferentes categorías socio-étnicas de las que los reclutadores se sirven para romper el hilo de cohesión entre el individuo y la sociedad , son en su mayoría jóvenes en ruptura con su entorno social, los más vulnerables a ser captados por el discurso radical, aventurero y «humanista reivindicativo» que sirve de argumento sentimental tanto para atraer a hombres como a mujeres.

* Politólogo

La fotografía ha sido seleccionada por el editor del blog. (ISIS en Siria)

Publicado en https://www.diarioinformacion.com/opinion/2018/08/20/nueve-razones-entender-terrorismo-islamico/2054338.html

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