El goce español

Marta Maside*

 

Hace unos días, Alfonso Guerra dijo en un entrevista de la cadena SER que en este país pasaba una cosa muy extraña: nadie se atrevía a decir España. Una verdadera provocación, para cualquier analizante.

Es sabido que no hay nada más español que creer que todo lo que viene de fuera siempre es mejor. Ya George Orwell, en su Homenaje a Cataluña, señalaba este rasgo peculiar. En un pasaje francamente divertido, Orwell explica cuáles eran los verdaderos recursos de aquella, nuestra guerra civil; las armas eran tan antiguas, que las más de las veces, ni disparaban: “Lo cierto es que, en esa época y en aquel frente, la verdadera arma no era el fusil sino el megáfono: como no se podía matar al enemigo, se le gritaba”. Sigue el párrafo, tronchante, explicando la eficacia incuestionable de aquel método bélico made in Spain, que producía un lento pero constante goteo de desertores en las filas fascistas.

Los acontecimientos políticos de los últimos días abren la posibilidad en España de un cambio, independientemente de la ideología de cada uno. Abren la posibilidad de un cambio de discurso, un cambio generacional, conducido por personas afectadas por otros reales, por otras realidades de las que son producto y que les ha tocado vivir. Espero que los españoles sepamos hacer algo nuevo, propio, original. Que dejemos el megáfono y que dejemos de esperar a Mr. Marshall.  Y espero también que sepamos tomar nota en nuestra Escuela, pues lo sepa o no, ninguna escuela de psicoanálisis puede ser ajena, en absoluto, a lo que sucede en la política de su país; sino que, con sus ecos, la reproduce.

*Psicoanalista de la AMP (ELP)

 

Foteo seleccionada por el editor del blog.

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