Tu puedes saber vs #MeToo

 

Eugenia Varela*

 

No es posible olvidar sin que esto tenga consecuencias, que el amo instalado en la Presidencia de USA, ha dicho: “cuando uno es una estrella, tiene el derecho de atraparlas por la chatte (el sexo)”. Los discursos son un tratamiento de lo real del goce de la pulsión de muerte; en este momento en los USA con el presidente más loco de todos, el fantasma de ser violada se colectiviza, siguiendo el orden del Discurso del amo que es el discurso del inconsciente.

El neuro-cognitivismo imperante en USA anula la dimensión subjetiva y promueve una idea de la mente como si fuera el doble del organismo. Esas teorías oscurantistas tienen consecuencias nefastas y por ello vemos la errancia de los movimientos de masa en USA que sin líderes parecen llevar a ninguna parte. No es suficiente salir a darse golpes con los Neo-nazis, hay que derrocarlos hablando, diciendo, discutiendo, a partir de la batalla de los discursos. Lo mismo en el caso de los abusos en la relación entre los sexos.

La denuncia y el declarar que los hechos de la sexualidad y del deseo sean censurables de manera universal, organizando la cacería contra los llamados “puercos” parece una mala copia de las brujas de Salem, lo cual es un efecto colateral del discurso político imperante en USA con la paranoia del presidente que se propaga y donde cada hombre se vuelve un enemigo. Este hombre que va a comer en Mcdonald’s, comida instantánea, para evitar -según su delirio- que lo envenenen, es el mismo que hace construir un muro de la vergüenza discriminatoria y racial, entre México y USA.

El deseo y la sexualidad son hechos de discurso y es así como hay que tratarlos, uno por uno, o una por una, pero cuando se vuelven asuntos de masa traen una atmósfera que reproduce la pestilencia de los procesos en la alta Edad media contra las personas supuestamente poseídas por el demonio. Es lamentable que se promueva el odio y se crea que este es liberador, no olvidemos que los fascistas, los franquistas y los nazis usaron la consigna “que viva la muerte”, para glorificar “Un pueblo, un imperio, Un líder” que dio origen a las peores dictaduras del siglo XX. Jacques Lacan, quien inventara el Discurso del analista decía: “del amo no se puede esperar otra cosa sino la muerte”.

Esto no quiere decir, ni justificar, que haya abusos, violaciones y maltrato entre los sexos. lo que muchas mujeres francesas y de otros países defendemos es la libertad de decidir y de pensar, que es lo contrario de identificarse a la víctima, tema que las religiones explotan para “bien de la humanidad”. La sexualidad es traumática para cada uno, pues no hay ni fórmula, ni método, para establecer la relación sexual ya que no existe la correspondencia matemática entre los sexos, ni una ley o norma que esté dada definitivamente por los siglos, en esa materia de la sexualidad los seres hablantes tartamudean, cojean, fallan, tropiezan.

Pasar por el diván y hablar con alguien es una empresa que libera de la servidumbre y de la tendencia a encontrar culpables como lo dicta la religión y el pensamiento escatológico que no puede abordar la realidad sino por la referencia al pecado original y al juicio final. En Francia nos oponemos al #MeToo porque tenemos la tradición de Las Luces que nos enseña “Tu peux savoir”, “Tu puedes saber”, tu puedes saber cuál es el amo que habita en tu inconsciente, eso se lee en tu discurso, que lo más íntimo es lo más exterior.

*Psicoanalista de la AMP (ECF)

Referencia bibliográfica: intervención de Eric Laurent en la presentación de su libro El Reverso de la biopolítica, en el Seminario Latino de París, 23 de marzo, 2017.

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